Estaba en la chalaca Plaza Miguel Grau del primer puerto peruano. Caminó y llegó a un muro y se apoyó sobre él, como quien miraba al mar. Su mirada estaba fija en el horizonte, pero su mente era una fábrica de pensamientos, reflexiones y hasta lamentos. Ahora él era el protagonista de una historia real. Sólo escuchaba el ruido de las aguas al golpear las piedras de la playa. Un frío y húmedo viento acariciaba su curtido rostro de cuarentón, mientras él seguía mirando aquel horizonte, donde muchas veces intentó alcanzarlo con “La “Cibeles”, el viejo yate de su padre, pero nunca lo había logrado.
LIBRO VIEJO de novelas, cuentos y relatos
jueves, 9 de julio de 2026
RELATO: PECADO VENIAL
viernes, 22 de mayo de 2026
UN DÍA DE VERANO
jueves, 9 de abril de 2026
LOS ALBORES
miércoles, 4 de junio de 2025
EL SIETE CONCHAS
jueves, 15 de febrero de 2024
ARIANA, LA GITANA
Ella estaba sola y leía un viejo libro que lo había comprado en una feria de libros antiguos que generalmente realizan en la capital uruguaya. El libro tenía por título “Cartas entre un autor y una actriz”, que en realidad era una recopilación de cartas muy íntimas entre el escritor irlandés George Bernard Shaw y la famosa actriz inglesa Beatrice Stella Campbell.
Ella estaba concentrada en la lectura, imaginándose el tipo de relación entre el cuarentón escritor, nacido en Dublín, y la actriz de 32 años aproximadamente. El zigzagueante y caprichoso humo del café sucumbía bajo el frío clima de junio en Montevideo. Había bajado la temperatura, y la neblina y llovizna humedecía levemente mi rostro, mientras miraba a esa mujer del café y el viejo libro.
lunes, 12 de septiembre de 2022
MARTA FUE SU NOMBRE
EL VIEJO Y EL REY
Su delito era notorio y había sido descubierto. Nada se podía hacer, sólo esperar las funestas consecuencias y sufrir las penalidades ante su pueblo. Postrado en el suelo lloraba como niño, con la misma intensidad cuando perdió a su madre, aquella noble judía de manos tiernas y mirada dulce. Su autoridad no podía relevarle de tamaña responsabilidad, por el contrario, sus hechos hablaban más fuerte que sus palabras. La vergüenza dolía más que mil batallas perdidas.El viejo lo miraba con amargura, pero también con temor. El había originado esa situación y sus palabras no significaban nada en esas circunstancias. Era la primera vez que veía llorar al hombre más poderoso de la tierra. Soldados y esclavos estaban escandalizados y miraban de reojo al anciano esperando cumplir en cualquier momento la orden. Tal vez, el mismo esperaba el fin de sus días, siendo este incidente el boleto que lo lleve a la eternidad. Sólo esperaba la sentencia fatal y estaba dispuesto aceptarla. Tampoco tenía otra alternativa. Más de una vez había presenciado la muerte de otros súbditos y esperaba sólo la orden final del monarca.


