viernes, 22 de mayo de 2026

UN DÍA DE VERANO

Era el verano de 1974. Esa calurosa mañana del martes 5 de febrero, César cumplía 17 años, estaba dejando la adolescencia para convertirse en un joven reservado, pero con ansias de encontrar nuevos horizontes académicos y artísticos. Algunos, los amigos más íntimos, decían que era medio loco.

Ese verano las noticias, tanto por Radio Reloj y Radio Noticias se referían al tercer aniversario del alunizaje del Apolo 14, cuando el comandante de esa nave lunar, Alan Shepard golpeó dos pelotas de golf en la luna. Pero también se informaba que la sonda espacial estadounidense Mariner 10, había realizado la primera transmisión exitosa a la tierra desde el planeta Venus.

César, a quien sus amigos más cercanos, le llamaban “Coco”, que era el apelativo que siempre tuvo desde que tenía uso de razón. Estaba de vacaciones y salió a conocer el puerto chalaco. Tenía una semana de estar viviendo en el Callao y aún no conocía los nombres de las calles, como sí conocía a la perfección el distrito limeño de Comas, lugar de su residencia por unos diez años aproximadamente, y centro de estudios. La jurisdicción era conocida como las “Pampas de Comas”. Sus padres habían llegado a vivir en 1966, inicialmente en casa del amigo paterno, Felipe Verástegui Collao, un maquinista “imprentero” aficionado a la gasfitería, albañilería y electricidad. Don Felipe, más conocido como “el cholo Felipe” vivía en la Urb. Repartición y estaba construyendo su casa.  

Luego César y su familia se fueron a vivir a un conjunto de casitas o chozitas de esteras al costado de una vía principal, que era un amplio camino a trocha conocido como “carretera a Canta”. Esta carretera se llamó después Av. Tupac Amaru por el “Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas”, que presidía el Gral. de División EP, Juan Velasco Alvarado, quien había depuesto de la presidencia al arquitecto Fernando Belaunde Terry en su primer gobierno en 1968.

Ese día salió temprano a caminar por el puerto chalaco. Vivía en la Unidad Modelo, zona emergente que después se consideró “zona roja”. Caminó por la playa con dirección al norte. Luego caminar os dos kilómetros, llegó a la jurisdicción del distrito de La Perla. Vio un camino cubierto con palmeras y decidió tomar esa dirección. Después se enteró que era conocida como la avenida Las Palmeras, para luego llamarse avenida Santa Rosa. Era un doble pista amplia llena de polvo y con un camino de tierra en el centro. Alrededor había amplias casas residenciales, que en realidad eran casonas de verano cuyos propietarios eran personas con ingresos económicos altos. La Perla se había desprendido de Bellavista diez años antes para convertirse en un distrito exclusivo del Callao. Sus grandes chacras y establos eran urbanizados por esos años. Desorientado caminó con dirección a un pozo de agua, cerca a un óvalo, donde había viejos y grandes árboles, como los añejos que estaban, también, en plena Av. Santa Rosa.

Al caminar por la cuarta cuadra, notó con asombro y felicidad que en una esquina estaba la antigua iglesia que él mismo visitó cuando era niño, con su familia que provenían de la Iglesia Bíblica Bautista del Bosque. Ahí estaba ese templo que conocía perfectamente, porque había jugado junto a otros niños en varias ocasiones, cuando las iglesias del Bosque y Callao se juntaban en reuniones de confraternidad. Así redescubrió a la Primera Iglesia Bautista del Callao en el verano de 1974.

EL SEMINARIO

Como era un martes, ese día no había servicio religioso alguno, pero sí funcionaba en las instalaciones de la iglesia, el recientemente formado Seminario Bautista del Callao, que se llamó después Seminario Bautista de Lima, y finalmente Seminario Bautista del Perú, cuando ya funcionaba en Trujillo, la capital liberteña.  

Ese martes la puerta corrediza de la iglesia estaba entreabierta. César se acercó y miró hacia adentro. Una persona lo vio y salió a su encuentro. Ambos conversaron unos minutos. Luego, feliz, prometió volver a los pocos días, específicamente el domingo. Luego supo que esa persona que lo atendió era el estudiante de segundo año del entonces Seminario Bautista del Callao, Arxaphad Braithwaite Carlini, también estudiante de Psicología en la Universidad Nacional “Federico Villarreal”.

 Horas después, César regresó contento a su casa. Estaba feliz. Esa iglesia le había recordado sus años de niño cuando venía con su madre a la congregación chalaca representando a la Iglesia Bíblica Bautista del Bosque. Su madre Natalia era hermana de Perla, esposa de Eduardo Tarazona Cómena, hijo de los pioneros italianos radicados en el país. En el Bosque, la tía Perla Tarazona lo había ayudado a conocer y aceptar a Cristo. Por eso, recordaba también a la iglesia rímense que se había formado en la Calle 14, luego en la Calle 5 en La Florida, para finalmente establecerse en la Av. Amancaes 701, en el Rímac. La tía Perla vivía en el tercer piso de un edificio, frente a un parque que ahora tiene a un avión en el centro, en el “Manzano”, La Florida. Las familias de la tía Perla y Juanita Muñoz de Arce fueron las pioneras de esa congregación, formada dos años antes que la Primera Iglesia Bautista del Callao. Juanita Muñoz fue hermana del pastor Federico Muñoz, icónico ministro de la IEP, templo Maranatha en Lima.

AQUEL DÍA

Llegó tarde a su casa donde le contó a su madre todo lo que le había pasado. Como su progenitora lo vio animado para asistir a esa congregación, le comentó que en esa iglesia asistía un tal Fausto Conrado Tarazona Cómena, hermano menor de su tío Eduardo y cuñado de su tía Perla.  Efectivamente, Fausto era miembro de la congregación chalaca y era conocido como “Ninín”.

De esa manera, el domingo 10 de febrero de 1974, César ya estaba en el templo. Había llegado temprano. Se había puesto su mejor camisa, una pieza del uniforme escolar único de color blanco. Se sentó en la quinta banca del lado izquierdo. Minutos después se sentó a su lado una señorita que estudiaba Educación en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Era la novia del pastor Rodolfo García Saavedra. La señorita se llamaba Mariela Aranda Villanueva, hija del diácono Marcelo Aranda Pérez y de Elea Villanueva de Aranda.

Ese domingo, al terminar el único servicio dominical, busco a Ninín y lo encontró. Era un hombre flaco, canoso y entrado en años. Se había casado con Susana Rojas y tenía tres hijos: Yolanda, Jorge y Teresa, quienes vivían en el número 40 de la Plaza Guardia Chalaca, al final de la Av. José Gálvez, en La Perla. Yolanda se había casado con el pastor Marco Pizán y desarrollaban su ministerio en Huaraz. Jorge fue miembro de la Policía Nacional del Perú y la menor, Teresa se casó después con Juan Araujo, más conocido como “Juanito”.

De su charla con Ninín, César tomó la decisión de hacerse miembro de la congregación. Le recomendaron que hable con el pastor de la iglesia, Rodolfo García Saavedra, natural de Iquitos, quien tenía escasos dos meses en la iglesia. Había asumido el pastorado en diciembre de 1973. El copastor Elmer García Alván, quien también era natural de Iquitos se casó después con la señorita Victoria Trigoso, estudiante del entonces Seminario Bautista del Callao. Ambos activos miembros de la llamada “Sociedad de Jóvenes”. El pastor Rodolfo fue el primer ministro peruano que asumió el pastorado en la Primera Iglesia Bautista del Callao, años antes el fundador Clarencio Burnette Taylor estaba al frente de la obra fundada en 1962, aunque la obra se había iniciado en 1959.

En 1974, la iglesia sólo tenía dos pisos construidos. En lo que sería el tercer piso estaban los dormitorios de los alumnos del seminario. En ese piso había dos cuartos grandes construidos con madera triplay, donde estaban los dormitorios para los alumnos internos del Seminario.

Aunque César se vincula oficialmente con la Primera Iglesia Bautista del Callao en 1974, el provenía de la Misión Bíblica Bautista de La Pascana en Comas, donde asistía, desde 1972, a esa pequeña congregación ubicada en la Calle César Vallejo 150, en la Urb. La Pascana, hoy una iglesia grande que también tiene un colegio. Incluso, había recibido a Cristo cuando era niño en 1963 en la Iglesia Bíblica Bautista del Bosque con la ayuda de su tía Perla Tarazona.

En el otoño de 1974, César se bautizó. Fue el domingo 7 de abril de 1974 y fue el primer bautizado en el ministerio del Pr. Rodolfo García. Ese día se bautizaron 7 personas. Dos damas: Bertha Inungay y Victoria Trigoso; y 5 varones: César Martínez, Eduardo Gómez Torales, Fernando Lucero, Mario Miky y César Sánchez. César Martínez y Fernando Lucero ya no están en ese mundo. Con el tiempo Mario Miky, quien entonces era estudiante de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) dejó de asistir a la congregación.

Como joven adolescente le gustaba la música en inglés. Estaba de moda la canción “Dancing Machine” de los Jackson 5 y la “Band on the run” de Paul McCartney & Wings, ex The Beatle. Escuchaba música a escondidas de los miembros de la congregación. En esos años, se había difundido la concepción que los creyentes no podían participar en política o asistir al teatro o cine. Se consideraba un pecado tener esas prácticas. Los misioneros sí participaban en política en el Partido Republicano o Partido Demócrata, pero esta actividad estaba vetada para los peruanos.  César desde que estaba en el colegio era militante del Partido Aprista Peruano, pero en esos años nadie lo sabía. Optó por ese camino ante la gran influencia del materialismo de los profesores miembros del grupo extremista Sendero Luminoso. Su profesor de Matemática, Gilberto Iparraguirre, más conocido como “Sebito” entre los alumnos, era hermano menor de Helena Iparraguirre, esposo del líder maoísta de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán.  Aprendió mucho de la llamaba “lucha de clases” y “marxismo” en el curso de Matemáticas. En el colegio leyó a Mao Tse Tung, Federico Engels, Carlos Marx, Vladimir Ilich Uliánov, simplemente Lenin, y otros filósofos clásicos alemanes. Todo era para aprobar el curso de Matemáticas, que, dicho sea de paso, aprobó con nota sobresaliente..

 

Novela LA IGLESIA DEL PUERTO

© Capítulo UN DÍA DE VERANO.

© César Sánchez Martínez

Breve Resumen del nacimiento de la Primera Iglesia Bautista del Callao.

 

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